Climatizador y humidificador

Los climatizadores evaporativos y humidificadores cumplen una doble función, proporcionar alivio gracias al aire fresco en los días calurosos de verano y añadir humedad al aire seco interior. Los climatizadores evaporativos humidificadores funcionan de forma similar a muchos humidificadores portátiles: agregas agua a un depósito o tanque y a continuación, seleccionas una velocidad del ventilador basándote en el nivel de comodidad que te gustaría tener en la habitación.

Climatizador y humidificador

El proceso de refrigeración funciona aprovechando el aire caliente de una ventana cercana, mientras que al mismo tiempo sopla el aire refrigerado por agua en la habitación. Incluso si no tienes instrucciones para tu climatizador humidificador, los métodos básicos de funcionamiento son similares de marca a marca.

El posicionamiento es clave

El posicionamiento es quizás el aspecto más importante para el buen funcionamiento de un climatizador evaporativo y humidificador. Cuando está en modo de refrigeración, estas unidades requieren una ventana parcialmente abierta para absorber el aire caliente y pasarlo a través de la parte posterior de la unidad. El ventilador interior sopla el aire refrigerado por el agua a la habitación de destino.

Las aletas o rejillas móviles de ventilación en algunos modelos proporcionarán un control adicional sobre el flujo de aire. Si quieres utilizar la unidad como humidificador, no es necesario tener las ventanas abiertas. El dispositivo se debe mantener en un área donde no pueda ser golpeado y se puedan evitar los derrames.

El agua y el tanque de agua

Los climatizadores evaporativos y humidificadores requieren agua para funcionar correctamente. Todas las unidades tienen un tanque de agua, aunque el posicionamiento varía de un modelo a otro. Normalmente, el depósito se encuentra detrás de una puerta o panel que se puede abrir fácilmente. Los tanques deben estar llenos como mínimo por la mitad cada vez que se enciende la máquina. Debes vigilar de vez en cuando el nivel de agua que hay en el tanque para que no se seque completamente. Ten en cuenta las líneas de llenado del interior del depósito o receptáculo.

Importancia del filtro y mantenimiento

Los ventiladores son una parte esencial de los climatizadores evaporativos; el aire es aspirado continuamente desde el exterior de la habitación y soplado ya refrigerado gracias a su paso por las almohadillas empapadas en agua. Donde hay un ventilador, hay un filtro. El filtro atrapa el polvo, la suciedad y otras partículas del aire que entra en la unidad, con la finalidad de proporcionar además de un aire frío a la habitación, un aire limpio.

Diferencia entre climatizador y humidificador

Al igual que los filtros del aire acondicionado y la calefacción central, los filtros de los climatizadores evaporativos y humidificadores se deben limpiar de vez en cuando, o incluso reemplazarlos. Los filtros se encuentran en el interior de la unidad, pero son fácilmente manejables gracias a los paneles extraíbles o pequeñas compuertas. Una vez que quitas el filtro del dispositivo, límpialo golpeándolo en el cubo de basura para extraer la suciedad más grande y luego aspíralo suavemente para eliminar las partículas sueltas y pequeños escombros.

Si alguna vez tienes que reemplazar el filtro porque se ha dañado o ha quedado obstruido de forma permanente, consulta el sitio web o el manual de instrucciones del fabricante para saber dónde comprar un nuevo filtro.

Limpieza como mantenimiento rutinario

Al igual que otros aparatos, las funciones de enfriamiento y calefacción de los climatizadores evaporativos trabajan mejor y de forma más segura cuando se limpian. Limpiar las superficies exteriores (así como zonas cercanas al aparato) con una esponja húmeda ayudará a evitar que entren partículas en el climatizador. También tendrás que limpiar de vez en cuando el depósito de agua; para lavarlo utiliza un jabón suave y agua y un enjuágalo con agua limpia. Si no vas a utilizar el dispositivo durante algún tiempo, vacía y seca el tanque de agua para evitar la acumulación de bacterias.